Lunares en niños: ¿hay que preocuparse?
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Lunares en niños: ¿hay que preocuparse?

Lunares en niños: ¿hay que preocuparse?

Encontrar una piel absolutamente inmaculada es casi misión imposible, ya que desde niños se presentan manchas por diferentes razones.

Los lunares son focos de la piel que concentran más células que producen pigmento, por eso son más oscuros que el color normal de nuestra piel.

“Pueden estar desde el nacimiento (congénitos) o aparecer después (adquiridos). Los adquiridos pueden darse en cualquier parte del cuerpo, incluyendo palmas de las manos, plantas de los pies y cuero cabelludo, a partir de los seis meses de vida”, explica la Dra. Michelle Robles, dermatóloga de Clínica Indisa.

Existen tres factores que predisponen a tener lunares:

  1. Genética: es más probable que un niño tenga lunares si en su familia tienen muchos.
  2. Exposición al sol durante la infancia: cuando la exposición es intensa e intermitente, por ejemplo, estar al sol muchas horas en el verano y no el resto del año.
  3. Color de la piel: la piel clara es más propensa a los lunares.

En general, el número de lunares aumenta en la adolescencia y es raro que aparezcan nuevos después de los 30 años, que es cuando -por el contrario- algunos empiezan a aclararse.

A pesar de que el cáncer de piel es más frecuente en adultos, en los últimos años cada vez hay más niños y adolescentes con esta enfermedad, especialmente en aquellos de piel clara que pasan más tiempo al sol y tienen abundantes pecas y lunares en el cuerpo.

¿Qué indica que algo anda mal?

Que el lunar:

  • Tenga bordes mal definidos o se extiendan irregularmente para un lado.
  • Tenga dos o más colores.
  • Sangre o pique.
  • Aumente de tamaño rápidamente.
  • Desaparezca total o parcialmente dejando una mancha blanca.
  • Que se vuelva asimétrico.

Es importante usar protección solar siempre y desde temprana edad, ya que el objetivo es minimizar el riesgo de cáncer de piel, y la exposición al sol y quemaduras solares en la infancia influyen en el riesgo de tener esta enfermedad en la adultez.