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Caminar es saludable y sustentable

Caminar es saludable y sustentable

Caminar aumenta el latido cardíaco y mejora la contracción del corazón. Ayuda a mantener una respiración constante más saludable para oxigenar el organismo. Contribuye a la circulación sanguínea de retorno. O sea, nos mantiene activos, ayudándonos a mantenernos en forma.

Como muchas personas se quejan de que no tienen tiempo para hacer deporte, el objetivo es fomentar una actividad física que pueda ser reproducible en el tiempo y, que de manera paralela, una el entorno familiar en un espacio no sólo saludable sino también entretenido.

La Dra. Angélica Orjuela, Directora de Mediser, entrega algunos argumentos que te convencerán:

Es algo muy fácil de practicar

Este primer punto recuerda que la posibilidad de caminar con ambas piernas es una de las actividades físicas más básicas del ser humano. Además, permite tener los brazos libres y así poder sujetar objetos y convertirlos en herramientas.

Caminar es un comportamiento innato que los recién nacidos adquieren progresivamente de forma natural. En los adultos sanos es una forma excelente de practicar actividad física, apta para todas las edades.

Nos ayuda a respirar mejor para oxigenar el cuerpo

Cuando se camina en un entorno agradable aprendemos a estar atentos a la respiración, a hacerlo profundamente y a notar cómo oxigenamos todo nuestro cuerpo. Mientras todo el cuerpo se mueve al caminar, el oxígeno llega a través de nuestra sangre y le da energía a nuestros músculos y se mejora la capacidad pulmonar y cardiovascular. Además, caminar permite disfrutar del placer de estar al aire libre. Y, en ese contexto, los niños tienen la posibilidad de conocer mejor su cuerpo.

Estimula los sentidos mientras disfrutamos del entorno

Al ir caminando se aprenden a utilizar los cinco sentidos. Por ejemplo: se pueden oler las flores, sentir la brisa en la piel y escuchar el viento entre las ramas. Obviamente, la experiencia sensorial es más rica cuando se camina por rutas más elaboradas, o rurales.

Favorece la cooperación y mejora la comunicación e interacción entre los tuyos

Realizar actividad física en familia favorece aspectos que tienen que ver con la unión familiar, la comunicación e interacción entre sus miembros, así como la transmisión de valores como la perseverancia, la cooperación y el trabajo en equipo. Todo ello mejora la sociabilidad. “Un ambiente relajado beneficia el hecho de comentar no sólo aquello que nos rodea, sino también los asuntos cotidianos de nuestro día a día”, afirman los expertos.

Nos relaja

Caminar ayuda a reducir los síntomas físicos del estrés. Favorece la relajación de la musculatura y de la mente, de manera que después el cuerpo descansa mejor y el sueño es más reparador. “Con un buen descanso, al día siguiente tendremos más ganas de estudiar o trabajar, nos relacionaremos mejor, prestaremos mayor atención y tendremos mayor capacidad de concentración. También estaremos físicamente más activos y con un mejor estado emocional”, afirman los expertos.

Nos enseña a planificar

Una agradable caminata se puede planificar a diario, la que puede llegar a convertirse en una costumbre. Lo ideal es tomarla como un placer y no verla como una obligación. Hay que preparar la salida teniendo en cuenta los elementos básicos de comodidad y seguridad, como por ejemplo, utilizar calzado adecuado y cómodo y ropa más bien holgada. Hay que tener en cuenta que las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde son los horarios más adecuados para evitar insolaciones, deshidratación y otros daños en la piel. También es importante el entrenamiento previo. Todo ello representa un conjunto de elementos educativos que pueden ser transmitidos a nuestros hijos.

Incorpora nuevos hábitos para compartir en familia

Finalmente, caminar es una de las actividades que se puede realizar de forma grupal y que permite difundir un estilo de vida saludable. Como ejemplo, los expertos afirman que “si los padres transmiten a sus hijos la ilusión por realizar una determinada actividad física como caminar, éstos incorporan esos buenos hábitos por identificación con sus padres”.