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¿Necesitamos menos agua en invierno?

¿Necesitamos menos agua en invierno?

¿Ha notado que en invierno siente menos sed? De acuerdo con la nutricionista Jessica Moya, académica de la Universidad San Sebastián, esto es porque en verano necesitamos disipar más calor. Y esa es una de las funciones del agua. “A diferencia del invierno cuando no contamos con el factor calor. Sin embargo, el requerimiento de agua sigue existiendo”, enfatiza la experta.

Y es que en época de bajas temperaturas nuestro cuerpo igual debe hidratarse a diario, ya que la exigencia de agua es permanente. “Es cierto que al estar sometidos a altas temperaturas o más ejercicio vamos a perder más agua por la liberación de calor de nuestro cuerpo. Así la hidratación se hace más evidente. Pero con o sin calor, la recomendación de ingesta de agua en el día es de 6 a 8 vasos. Esta cantidad puede variar según el tipo de persona, sus necesidades específicas y el nivel de actividad física que realiza”, explica.

El tema de la hidratación en invierno es complejo, porque la mejor forma de hidratarse siempre es siempre agua. Por ello la nutricionista recomienda que, dependiendo de los gustos de cada persona, está la opción de aguas de hierbas o aguas saborizadas con rebanadas de limón, naranja, pepino u hojas de menta.

“Sin embargo, en niños o adolescentes es más difícil el gusto por este tipo de líquidos. Lo ideal es que desde pequeños se acostumbren al sabor natural del agua. Los jugos y bebidas no contribuyen de igual manera a la hidratación o no quitan la sed. Contienen distintos ingredientes en concentraciones tales que al ser ingeridos van a estimular aún más la ingesta de líquidos. Si no está la costumbre de tomar agua, la única forma de calmar la sed será con este tipo de bebidas, creando un círculo vicioso”, dice la nutricionista.

Ingesta recomendada

  • Niños 4 a 8 años: 1,5 litros
  • Niños 9 a 13 años: 2,4 litros
  • Adolescentes: 2,5 litros
  • Embarazadas: 2,5 a 3 litros
  • Adulto sano: 1,5 litros