¿Cómo reconocer y qué hacer frente a una quemadura solar?
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¿Cómo reconocer y qué hacer frente a una quemadura solar?

Una quemadura solar es peligrosa

¿Cómo reconocer y qué hacer frente a una quemadura solar?

Si tomamos sol en forma activa en una playa o piscina corremos el riesgo de sufrir una quemadura solar, que es el extremo del bronceado, es decir, cuando los mecanismos de defensa de la piel se han visto superados.

El gran problema es que tener más de una quemadura solar en la infancia aumenta al doble el riesgo de desarrollar melanoma maligno en la edad adulta.

Cabe señalar que aquellas personas con una piel más oscura y resistente al sol presentan menor probabilidad de sufrir una quemadura. En cambio, en personas con pieles claras o pelirrojas se produce más fácilmente el paso desde el bronceado a quemadura solar si se exponen al sol sin protección, o incluso pueden padecer directamente una quemadura solar.

Para prevenir las quemaduras es muy importante aplicarse protector solar igual o superior a FPS 30, poniendo mucha atención a las zonas de piel expuestas, partes sobresalientes del rostro (dorso de la nariz, pómulos) y aquellas zonas donde se nos olvida la aplicación (orejas, detrás del cuello, detrás de las rodillas y en la parte de arriba de los pies).

Signos asociados

Si el daño ya está hecho y la persona sufre una quemadura solar puede sentir un poco de picazón (prurito) y ardor. Además, se produce enrojecimiento de la piel (eritema), pudiendo desarrollarse ampollas y edema (el rostro puede verse más hinchado).

El proceso termina con la descamación de la piel en las zonas afectadas, que la gente ve como “cueritos” que se van soltando.

A veces, junto con la quemadura se produce un cuadro de insolación que se caracteriza porque, además de los síntomas físicos descritos anteriormente, la persona presenta síntomas sistémicos como fiebre y deshidratación. En esos casos es muy importante consultar al doctor.

Primeros auxilios

  • Para tratar una quemadura, lo primero que tenemos que hacer es poner compresas frías en la piel (no hielo).
  • Para aliviar los síntomas sirve poner aloe vera sobre la piel, siendo también muy útiles aquellos productos que incorporan aloe vera en sus ingredientes y que se venden como post-solar.
  • No se deben reventar las ampollas de una quemadura solar. Solamente debemos drenar el contenido haciendo una punción (pinchazo) con aguja estéril cuando la ampolla está muy a tensión, evitando eliminar o romper la capa superficial ya que es la que protege la piel subyacente hasta que está completamente desarrollada.

Mitos y verdades

1: Una persona que ya sufrió una quemadura solar en verano no puede volver a quemarse.

Falso: La piel puede sufrir quemaduras tantas veces como se exponga excesivamente al sol, pudiendo también descamarse en reiteradas ocasiones.

2: Es malo sacarse los “cueritos” tras una quemadura solar en la piel.

Verdad: Al tirar la piel descamada podemos descamar áreas adyacentes que no estaban tan afectadas, pero con el traumatismo y la fuerza ejercida pueden soltarse.

3: Si estoy en la playa basta con el quitasol para estar protegido.

Falso: La arena de la playa refleja en un 25% los rayos del sol, por lo que aunque estemos bajo el quitasol debemos ponernos protector solar igual o superior a FPS 30.

Por: Dra. Carla Muñoz, dermatóloga (@dra.carlamunoz_dermatologa).