Rutinas de lavado: ¿cuál es mejor?
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Rutinas de lavado: ¿cuál es mejor?

Mamá en medio del lavado de ropa

Rutinas de lavado: ¿cuál es mejor?

Dicen que hay dos cosas interminables en el mundo: la arena del mar y la ropa por lavar. Y es que el lavado de la ropa es una de esas tareas que no bien hemos terminado, ya tenemos prendas iniciando nuevamente el proceso.

Existen diferentes rutinas de lavado dependiendo de cada hogar, cómo escoger la que más nos sirva o sea más eficiente para nosotras, nuestra familia, las actividades que tengamos, etc.

El problema con el lavado es que hay muchos factores externos que influyen en la manera y/o frecuencia en que lo efectuamos. Por ejemplo, la rutina de lavado de una persona sola no es igual que la rutina de una familia con cinco hijos pequeños, o la de una pareja que hace mucho deporte todos los días.

También influyen las condiciones del clima si no tenemos secadora, la disponibilidad del agua (no en todos lados hay agua siempre), el espacio que tengamos para tender, la capacidad de nuestra lavadora, las características de la ropa en sí, nuestro propio tiempo o, incluso, nuestra “forma particular” de hacer las cosas.

A continuación se muestran 5 diferentes rutinas de lavado para que escojas la que más se adapte a tu hogar y a tu estilo de vida.

Rutina de lavado 1: El enfoque “todo de una vez”

Esta rutina la seguimos aquellos a quienes nos gusta desconectarnos de esta tarea por toda una semana, y no estar pensando en poner a lavar todos los días. Es entonces cuando nos levantamos el sábado apenas amanece, y pasamos lavando, secando y doblando ropa todo el día, carga tras carga, hora tras hora, hasta que toda la ropa de la casa haya quedado limpia.

Esta manera de lavar es adoptada por personas que prefieren pasarse un día entero haciendo algún proyecto, aunque queden exhaustas, pero prefieren terminar todo de una vez y ya.

Ventajas de este método:
  • Te olvidas del lavado por toda una semana, o hasta por 15 días, dependiendo de qué tanta ropa tengas.
  • Liberas tiempo durante la semana.
  • Ya sabes que hay un día fijo en la semana que es tu día de lavado, y así te será más fácil ordenar las actividades de ese día.
  • Se mejora la eficiencia de las máquinas, ya que puedes utilizarlas a su máxima capacidad.
  • Al terminar tendrás un sentimiento de orgullo, y prueba tangible de que hiciste algo productivo con tu tiempo.
Desventajas:
  • Fácilmente puede salirse de control, y después ponerse al día es bastante difícil.
  • Quedas atada a tu casa durante todo el día de lavado.
  • Si por alguna razón debes detenerte, es muy probable que te olvides de la carga de ropa que quedó en la lavadora, y la encuentres toda maloliente a la semana siguiente, porque no tienes el hábito de estar al pendiente de tu ropa cada día.
  • En caso que no tengas secadora y el clima está un poco feo, vas a quedar con montones de prendas por toda la casa durante varios días, esperando a que se sequen.
  • Si en tu casa usan uniformes para la escuela o el trabajo, deberán tener uno para cada día de escuela o trabajo, ya que solamente se lavarán una vez por semana.

Rutina de lavado 2: El enfoque de “todos los días”

Esta rutina consiste en lavar todos los días toda la ropa sucia que haya, desde ropa interior hasta sábanas y toallas. Simplemente se pone a lavar todo junto todos los días, se seca, se guarda y listo.

Este método es útil para aquellas personas que están en casa a tiempo completo, que no necesitan esperar a tener un día libre para poder lavar. También es útil para familias muy grandes.

Ventajas de este método:
  • La ropa nunca se te va a acumular porque la vas lavando conforme se va ensuciando.
  • Siempre vas a tener la ropa que necesitas limpia y lista para usar.
Desventajas:
  • Si en tu casa viven pocas personas y tu lavadora es grande, desperdiciarás recursos (agua, electricidad, detergente, tiempo) al no poder usar tu máquina a su máxima capacidad.
  • Al lavar la ropa toda junta, la ropa blanca tiende a perder su blancura, y los colores oscuros se llenan de pelusa de la otra ropa.

Rutina de lavado 3: El enfoque mixto

Esta es una rutina en la que se combinan las dos anteriores, para poder tener cierta ropa limpia entre la semana. Con este método dejas la mayoría de la ropa para el fin de semana, pero entre semana lavas uniformes de colegio, ropa de gimnasio, uniformes de trabajo, etc.

Ventajas de este método:
  • Puedes tener pocos juegos de uniformes (dos o tres en lugar de cinco), y aún así podrás tener uniformes limpios todos los días de la semana.
Desventajas:
  • Realmente no te desconectas del tema del lavado durante la semana, sino que siempre tienes que estar al pendiente de poner a lavar esto o aquello.
  • No tienes un plan B para los uniformes, en caso de que se te olvide poner a lavar entre la semana (o sea tendrás que usar el uniforme sucio).

Rutina de lavado 4: El enfoque por “tipo de tejido / tipo de ropa”

Esta rutina es en la que vas separando la ropa desde que llega al cuarto de lavado (o en las mismas habitaciones), y pones a lavar cuando ya hay suficiente ropa del mismo tipo como para poner una lavadora completa. Entonces lavas por separado la ropa blanca, la ropa de cama, las toallas, la ropa de color, la ropa de colores oscuros, jeans, etc. Este método funciona mejor para hogares de tres o más miembros.

Ventajas de este método:
  • Este método es el que cuida más de los tejidos. La ropa blanca mantiene su blancura, las telas suaves no se maltratan al mezclarse con los tejidos más ásperos, las telas negras no se llenan de pelusas blancas, etc.
  • Sacas el máximo provecho de la capacidad de tus máquinas, ya que el truco es poner a lavar cuando ya tengas una carga completa.
  • No es necesario poner a lavar todos los días, a menos que el volumen de ropa sucia de tu familia así lo requiera.
  • Sirve tanto para personas que trabajen fuera del hogar, como para aquellas que trabajen en el hogar a tiempo completo, ya que el lavado se reparte durante la semana, y se realiza solo cuando ya es necesario (no por rutina).
Desventajas:
  • Tendrás que estar pendiente del tema todos los días, para dividir la ropa y revisar si ya hay suficiente de un tipo para poner a lavar.
  • Puede que en algún momento se junten varias categorías y tengas que lavar varias tandas seguidas, por lo que podrías quedarte sin espacio para tendido (en caso de que no tengas secadora).
  • Requiere de un balance adecuado entre la cantidad de ropa que tengas y la frecuencia de lavado, ya que algunas categorías podrían requerir lavarse hasta cada dos semanas, si en tu casa son pocas personas.

Rutina de lavado 5: El enfoque “por persona”

Con este método, cada día lavas toda la ropa de uno de los miembros de la familia. O puedes lavar la ropa de mamá y papá un día, y la ropa de los niños otro día. Este método sirve mejor cuando hay varios niños pequeños en la familia (bebés, preescolares), o cuando alguno de los miembros sufre de alergias, o por alguna otra razón por la que su ropa deba lavarse por separado.

Ventajas de este método:
  • Cuidarás mejor los tejidos más suaves y delicados de la ropa de bebé.
  • No tendrás que dividir la ropa de cada miembro a la hora de doblarla y guardarla.
Desventajas:
  • Si tu familia es de varios miembros, tendrías que lavar todos los días, para que todos tengan su ropa limpia regularmente.
  • Deberás tener cuidado al hacer el lavado, ya que diferentes tejidos podrían ir revueltos y dañarse (una camisa clara con un pantalón oscuro, un jeans con una blusita fina).

Fuente: Mi Casa Organizada